Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
Caducidad del 60 % de las subestaciones amenaza la distribución eléctrica en Maracaibo PDF Imprimir Correo
04-05-2018 a las 13:51:37

La capital del estado Zulia debería contar con al menos 36 subestaciones y 47 circuitos de distribución de energía eléctrica; sin embargo, el Gobierno nacional ha privilegiado la inversión en plantas de generación que han sido ineficientes para cubrir la demanda nacional


Karledys García

Foto: Archivo

 

Ha pasado más de un siglo desde que Maracaibo se convirtió en una de las primeras ciudades de América en tener electricidad; sin embargo, ese pionerismo poco le ha servido para que algunos sectores enfrenten las secuelas de la crisis del sector eléctrico nacional con 3, 12, 18 y hasta 24 horas continuas sin electricidad. Es así como, en pleno siglo XXI, Maracaibo vive la paradoja de haberse convertido en una ciudad a oscuras, a pesar de que también fue la primera en iluminar las pantallas de cine y de que el sigloide de su alma mater sea, precisamente, LUZ.

 

La mayor evidencia de la crisis del sector eléctrico nacional llegó a la vida de los ciudadanos con los cortes sin previo aviso, los planes de racionamiento y las fluctuaciones de electricidad que han tenido como consecuencia muertes, electrodomésticos dañados, pérdida de horas de trabajo y estudio, colapso en el tráfico vehicular, descomposición y putrefacción de alimentos, y, por supuesto, una disminución de la ya deteriorada calidad de vida de los venezolanos.

 

En el discurso oficial, estos eventos han estado fundamentados en fenómenos naturales, bajos niveles de agua, consumo excesivo e indiscriminado por parte de la población, sabotajes y delincuencia.

 

El racionamiento de electricidad que, según la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), sería de 3 horas al día para el estado Zulia a partir del 22 de marzo de 2018, ha tenido un punto de quiebre con la explosión de al menos 4 subestaciones en las últimas semanas y la mayor evidencia de la crisis del sector eléctrico: circuitos sin electricidad hasta por 24 horas.

 

José Espina, profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería de LUZ, expone que, aunque la crisis del sector eléctrico es un problema multifactorial, las 2 grandes causas de su deterioro son la improvisación en las medidas adoptadas por las autoridades y la centralización de las empresas eléctricas del país con el surgimiento de Corpoelec en el 2007.

 

Detalla que reunir y tratar de homogeneizar las 16 distribuidoras de electricidad que habían en el país fue una de las malas decisiones del Gobierno nacional. «Si Enelven de Maracaibo tenía 2 niveles de tensión —uno de 8 mil y otro de 24 mil voltios— y Enelco en la Costa Oriental del Lago tenía uno de 13.800 voltios para distribución primaria, es de imaginar que en el resto del país no solo hay 13.800, sino que hay 12.470, 4.160, 2.400 voltios y toda una tecnología para trabajar con esos diferentes niveles de tensión. Entonces hay tecnologías y formas de trabajo distintas. Pretender hacer una sola corporación con todas esas diferencias, podemos decir que es casi contra natura».

 

Falta de planificación

 

El sistema eléctrico tiene al menos 3 eslabones: la generación o producción, la transmisión y la distribución de la electricidad. En el caso venezolano, la generación es fundamentalmente hidroeléctrica gracias al aprovechamiento de las potencialidades del río Caroní y de la construcción de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar —mejor conocida como El Guri— con una capacidad instalada de 10 mil megavatios.

 

Desde El Guri, la energía eléctrica viaja a las diferentes ciudades de Venezuela a través de los sistemas de transmisión. En Maracaibo son recibidos unos 900 megavatios a través de las líneas de transmisión desde El Guri hasta la subestación Yaracuy, y de allí a la subestación Punta de Palmas —en el municipio Miranda— para atravesar el lago de Maracaibo hasta la subestación Cuatricentenario, donde comienza el proceso de distribución de esa energía en la ciudad.

 

La improvisación y falta de planificación que hoy afecta al sector eléctrico involucra a los 3 procesos. Según el informe final de la Comisión Mixta para el Estudio de la Crisis Eléctrica de la Asamblea Nacional —emitido en enero de 2017— el sistema eléctrico nacional había sufrido 3 momentos críticos correspondientes con los años 2003, 2010 y 2016; todos ellos por insuficiencia de generación de energía.

 

«Entre 1998 y 2009 la reserva de capacidad de generación del sistema eléctrico se fue agotando progresivamente hasta que, a partir de 2009, la condición de déficit y, por consiguiente, de racionamiento puede considerarse permanente, lo que revela que el carácter de la crisis es estructural», detalla el documento.

 

Espina, quien además trabajó en la extinta Enelven hasta 1997, explica que en El Guri no hay el 100 % de la disponibilidad de las máquinas para producir el total de su capacidad instalada porque algunas están fuera de servicio. A esto suma el problema de «la capacidad de transporte de las líneas que traen la energía desde el sur del país hasta Maracaibo. El problema ya no es solo de capacidad de generación, de energía potencial para ser convertida en electricidad, sino de la capacidad que tienen las líneas para transportar lo que se genera».

 

El especialista asegura que en ingeniería eléctrica «la vida de los conductores se planea para 30 años y que tanto el gobierno de Chávez como el de Maduro heredaron un sistema que fue construido entre los años 60 y 70», por lo que ya para el 2000 era necesario tomar medidas al respecto.

 

Los problemas para generar energía eléctrica intentaron resolverse con nuevas plantas, la mayoría de ellas, termoeléctricas. Sin embargo, «muchas de las obras ejecutadas —al no estar debidamente planificadas— están, en la práctica, inservibles o no operativas, debido a la falta de previsión en cuanto a las plataformas de mantenimiento requeridas así como la inexistencia de sistemas de combustible y transmisión adecuados», se expresa en el informe final de la comisión de la Asamblea Nacional.

 

Por su parte, Espina explica que las inversiones realizadas durante los últimos 2 gobiernos han estado enfocadas en la generación de energía eléctrica, pero «muchas de ellas no han sido concluidas o han sido improvisaciones para tratar de tapar el déficit de energía eléctrica con lo que llamaban «generación distribuida», pero eso no puede concebirse como tal si depende de un sector terciario como el transporte de combustible».

 

Según datos aportados por el especialista, sumando 7 plantas termoeléctricas del Zulia solo se producen 395 de 2.589 megavatios que podrían generar, lo que representa el 15,3 % del total de la capacidad instalada. Plantas como la Guaicaipuro, ubicada en la parroquia Raúl Leoni de Maracaibo, está completamente improductiva; mientras que la que produce un mayor porcentaje de su capacidad es la Planta Termoeléctrica Santa Bárbara, con apenas el 25 %.

 

José Aguilar, ingeniero eléctrico y consultor independiente, detalló a través de cuenta en Twitter que la improductividad de las 12 plantas termoeléctricas del Zulia es del 86 %, debido a que el 85 % de las unidades instaladas están fuera de servicio actualmente. Además de que 5 plantas tienen niveles de producción en cero.

 

Ante este panorama, José Espina asegura que un sistema eléctrico no admite improvisaciones, sino que debe estar «debidamente planificado en todas y cada una de sus etapas. Una planta de generación se debe prever con una anticipación de unos 20 años, mientras que las subestaciones que, lamentablemente, han estado explotando se previeron con no más de 10 años. Los circuitos que parten de las subestaciones y llegan a los transformadores se planifican para el corto plazo que serían unos 3 años».

 

En cuanto a las subestaciones, Espina asegura que Maracaibo «debería tener actualmente unas 36 subestaciones y llegaron a ser 28, pero no fueron terminadas todas. Hasta donde me han dejado saber, actualmente hay 24 subestaciones y al menos 15 están en el fin de su vida útil», lo que demuestra un déficit del 33,4 % y un 62,5 % de subestaciones que están en periodo de caducidad.

 

Describe que anteriormente la planificación de los circuitos se hacía de acuerdo a una capacidad de 22 millones de vatios, pero solo se cargaban con 10 millones porque «estaba previsto que cada circuito pudiera ser un respaldo para otro; que, si fallaba la subestación desde donde nace, se pudiese transferir la carga de sus circuitos a una subestación vecina».

 

El especialista de LUZ detalla que, en 2012, los municipios Maracaibo y San Francisco requerían 47 circuitos de distribución cargados con hasta 10 millones de vatios; sin embargo, el Ejecutivo privilegió invertir en la construcción del Parque Eólico de la Guajira.

 

Demanda insatisfecha

 

Además de que no se planificaron las estructuras ni se tomaron las previsiones necesarias para el buen funcionamiento del sector eléctrico, Espina explica que la demanda de energía eléctrica del estado Zulia es de 2.700 megavatios, pero «la disponibilidad de Termozulia es de 395 megavatios y de El Guri, violando los límites de operación segura de la línea que nos conecta desde Yaracuy, solo podemos disponer de 1.100 megavatios como máximo».

 

Las largas horas sin servicio eléctrico ocurren debido a que «cuando el Zulia llega a demandar 1.400 megavatios, colapsa el sistema. Pero si en ese momento, además está fuera de servicio Termozulia, pasa lo que hemos vivido estos últimos días en Maracaibo: nos quedamos sin electricidad».

 

Sobre las diferencias entre la cantidad de horas de racionamiento eléctrico a lo interno de la ciudad, detalla que interviene una combinación de factores «entre la operatividad de los interruptores, su decisión sobre la «administración de carga» y la capacidad que tienen en el momento para distribuir. Si en ese momento, no llega suficiente energía de la interconexión y tampoco estamos a plena capacidad con lo que puede brindar Termozulia, entonces los sectores tienen que quedar fuera de servicio».

 

Agrega que en la ciudad hay 2 picos de demanda: el comercial y el residencial, el primero se corresponde con las horas del día y el segundo con la noche. «Son 2 situaciones de demanda máxima en diferentes momentos del día. Cuando el pico comercial o residencial hace colapsar el sistema, hay que botar esa carga y desconectarla. Es un problema de indisponibilidad de energía eléctrica porque no tienen para satisfacer la demanda».

 

Sin mantenimiento

 

Entre los problemas medulares inmersos en la crisis del sector eléctrico se ubica la falta de mantenimiento de infraestructuras y equipos necesarios para la generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica. Espina asegura que, antes de la creación de Corpoelec, Enelven realizaba planes de mantenimiento al menos 2 veces al año. Esto implicaba el corte y poda de árboles, así como «la pintura de los sistemas que están expuestos a la intemperie, incluso de los postes metálicos para preservarlos de la corrosión; pero eso, evidentemente, ya no se hace».

 

Los planes de mantenimiento también incluían el lavado de líneas que «se hacía con camiones que, con agua pura, lavaban los aisladores que son el soporte para el paso de los conductores de la línea, los que llevan la energía activa». Asegura que la falta de mantenimiento produce las explosiones que se escuchan en la ciudad cuando llueve: «Los conductores son el material metálico que sirve de transporte para la energía eléctrica y los aisladores separan el conductor de la estructura que le sirve de apoyo, bien sea el poste o la torre. Si no hace el mantenimiento adecuado, los aisladores se llenan de polvo y salitre, y la combinación de eso con una llovizna le quita la función al aislador. Es ahí donde comienzan a escucharse las detonaciones y se queda sin luz el circuito».

 

El profesor de LUZ afirma que si esta situación se presenta en la ciudad «es posible imaginar cómo están los 330 kilómetros de líneas que hay desde Yaracuy hasta Maracaibo». A su juicio, en este momento «desgraciadamente se están violando todos los límites de operación segura de las líneas de transmisión y, si una subestación explota, es claro que no actuó su sistema de protección».





Última actualización ( 04-05-2018 a las 14:08:33 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

 

LUZ en los medios

 

Notas relacionadas
Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir