Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
Investigadores del país financian sus proyectos ante la desinversión del Estado PDF Imprimir Correo
14-12-2017 a las 12:52:49

En 2015, los recursos recaudados a través de las empresas privadas mediante la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación se redujeron en 1.567,2 % al ser severamente afectados por la inflación

 

Karledys García

En varias oportunidades, Hugbel Roa, ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (MPPEUCT), ha declarado sobre la necesidad de que las universidades se vinculen en el «proceso de sustitución de importaciones» y en la generación de ciencia y tecnología que impulse el aparato productivo. Asimismo, Roa ha insistido en que las universidades deben salir de «los esquemas tradicionales bajo los cuales fue concebido nuestro país. Tenemos que romper con esa universidad, sacarla de esa jaula de cristal y ponerla al servicio del pueblo venezolano».

 

 
 Foto: Archivo  

Alberto Castellano, director del Instituto de Investigaciones Dionisio Carruyo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de LUZ, explica que buena parte de las funciones que tienen las universidades «son de apoyo a los sectores productivos, a la ciencia y tecnología, al Gobierno nacional y los distintos estamentos de gobierno, pero lamentablemente no hemos tenido la oportunidad. El acceso al financiamiento cada día es más difícil, la creación de patentes en Venezuela es bastante baja al punto de que tenemos una de las más bajas de Latinoamérica; y eso es un reto». Enfatiza que a su juicio, «las universidades están ganadas al hecho de contribuir en todos los proyectos que se puedan dar, sobre todo si es para el desarrollo del país».

Sin estímulo

 

Las actividades de ciencia y tecnología ejecutadas desde las universidades requieren de al menos 2 tipos de financiamiento: el reconocimiento o estímulo al investigador y la subvención de proyectos. Ambos aspectos recaen principalmente en el Estado venezolano, quien a través de sus diferentes organismos debe garantizar las condiciones necesarias para la producción de ciencia y tecnología.

 

Según el capítulo dedicado a Venezuela del Informe 2016 de Educación Superior en Iberoamérica —elaborado por María Cristina Parra, profesora de la Universidad del Zulia, y Luis Torres Núñez, profesor de la Universidad del Sur del Lago—, «históricamente la universidad venezolana ha sido el espacio en el cual se ha concentrado la actividad científica en el país», por lo que en 1990 el Estado reconoce la importancia de la investigación universitaria y se crea el Programa de Promoción del Investigador (PPI) como estímulo y mecanismo de compensación salarial para los investigadores del país.

 

En el mismo informe se detalla que la última convocatoria del PPI se realizó en 2008 y, en ese entonces, se obtuvo un total de 6.038 investigadores acreditados. Para 2009, y sin que se realizara convocatoria de participación, la cantidad de investigadores ascendió a 6.831; siin embargo, en el boletín Indicadores Venezolanos de Ciencia, Tecnología e Innovación del 2016, publicado por el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (ONCTI) en octubre de 2017, solo se reconoce la ausencia de convocatoria en 2010 y repite la cifra de investigadores obtenida en 2009.

 

En 2010 fue creado el Programa de Estímulo a la Innovación e Investigación (PEII) que incluyó la posibilidad de acreditación del personal docente, de investigación, administrativo y obrero; investigadores e innovadores independientes y estudiantes que realicen actividades de ciencia y tecnología. Al año siguiente se realizó la primera convocatoria de presentación de credenciales a través del ONCTI, en la que fueron acreditados 7.541 investigadores. De esa cantidad, 1.090 pertenecían a la Universidad del Zulia, lo que la hizo convertirse en la universidad venezolana con más investigadores acreditados.

 

Entre 2011 y 2014 se observó un aumento sostenido de la cantidad de investigadores acreditados en el país. Sin embargo, en 2015 hubo una disminución tanto de las postulaciones como de las acreditaciones de investigadores. En el caso particular del estado Zulia, en 2015 fueron acreditados 1.914 investigadores, mientras que en la convocatoria 2016, apenas 363.

 

Desde el punto de vista de la remuneración o estímulo monetario por la realización de las actividades de investigación, lo que reciben los acreditados es un aporte trimestral ínfimo y pagado a destiempo. El último incentivo que recibieron los acreditados en la convocatoria 2015 fue en septiembre de 2016 y los correspondientes a este último año, nunca han recibido los incentivos trimestrales.

 

Durante la I Feria Internacional de Ciencia y Tecnología 2017, realizada en Caracas entre el 3 de noviembre y el 4 de diciembre, el presidente Nicolás Maduro pidió retomar y concretar el proyecto de creación del Centro Nacional de Producción Científica, Tecnológica e Industrial y anunció un aumento de 100 % para los investigadores y tecnólogos del país. Sin embargo, se desconoce cuándo los investigadores del país recibirán ese incremento, sobre todo tomando en consideración que el ONCTI ha publicado a través de su cuenta en Twitter que no ha recibido los recursos presupuestarios para el pago de los incentivos.

Hay talento humano

 

Las causas de la disminución de los investigadores son múltiples. Desde la ausencia de oportunidades de financiamiento de proyectos, escasez de reactivos, imposibilidad de asistir a eventos nacionales e internacionales, obsolescencia e inoperatividad de equipos, deficiencia de servicios públicos como agua o electricidad; hasta el fenómeno migratorio actual de los profesionales venezolanos y, particularmente, de los profesores universitarios, que podría ser al mismo tiempo, causa y consecuencia del deterioro de la investigación en Venezuela.

 

Castellano asegura que las universidades venezolanas cuentan con el talento humano que requiere el país «a pesar de que ha habido una diáspora importante de profesores, un gran caudal de investigadores se han ido, sobre todo de las universidades públicas, pero necesitamos la oportunidad» de poder participar en actividades de ciencia y tecnología.

 

En el boletín Indicadores Venezolanos de Ciencia, Tecnología e Innovación del 2016, el ONCTI muestra estadísticas en relación a las actividades en esta materia realizadas desde 1999 hasta 2015. Entre los datos aportados para 2015 destaca que el 35,6 % de los acreditados en el PEII son doctores y 41,1 % tienen grado de magíster, lo que demuestra una estrecha vinculación entre la formación académica y las labores de investigación, además de expresar que los investigadores del país son de alta formación.

 

Aída Montilla, coordinadora de Asistencia Administrativa en Ciencia, Tecnología e Innovación de LUZ, explica que la Universidad cuenta con talento humano dispuesto a investigar y con proyectos de investigación listos para participar en las convocatorias de financiamiento, como lo ha hecho siempre.

 

Desinversión en ascenso

 

Según las cifras aportadas por el ONCTI en el boletín Indicadores Venezolanos de Ciencia, Tecnología e Innovación, en 2012 fueron financiados 974 proyectos de investigación, cifra que descendió a solo 62 proyectos en el 2015. Esto representó una caída del 1.570,9 % en la cantidad de proyectos financiados en apenas 3 años, pero no solo hubo un desplome en la cantidad de proyectos financiados por el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (Fonacit). En 2011, las universidades autónomas recibían el 67,8 % de los recursos invertidos en proyectos de investigación, mientras que en 2014 solo recibieron el 24,4 %. Ese último año, fueron las universidades experimentales, con un 46,9 %, las que recibieron la mayor parte de los recursos para ejecutar investigaciones.

 

En los recursos recaudados a través de las empresas privadas mediante la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti), desde el 2012 se observa un aumento considerable en la cantidad de recursos hasta llegar en 2015 a 14.419 millones de bolívares. Ahora bien, ¿por qué se redujo la cantidad de proyectos financiados si la recaudación a través de las empresas privadas aumentó? El boletín quizás busca responder a esta interrogante tomando en consideración el índice inflacionario del país, con el que intenta demostrar que «a pesar de que en términos corrientes (sin considerar el efecto inflacionario) la recaudación muestra unatendencia siempre positiva, cuando tomamos en consideración el impacto de la inflación, a partir del año 2012, la tendencia es decreciente hasta el año 2015».

 

Tal como expresa el documento, el monto «deflactado con respecto a la inflación» redujo los ingresos en el 2015 de 14.419 millones de bolívares a 920 millones de bolívares, lo que representa una disminución de 1.567,2 %, a pesar de que según las cifras del Banco Central de Venezuela la inflación en el país cerró en 180,9 % en ese año. Asimismo, se desconoce si tales reducciones financieras por causa de la pérdida de valor de la moneda venezolana fueron reconocidas a los investigadores al momento de los respectivos desembolsos.

 

Pese a los bajos presupuestos asignados, el mismo documento expone que las universidades autónomas «tuvieron la mejor relación de investigación y desarrollo experimental (I+D) con respecto al presupuesto total desde el 2005 hasta el año 2015», con un promedio del 4,30 % entre 2004 y 2015. Se detalla que en 2015 sufrieron «una disminución del 17 % (de 1,15 % a 0,95 %), respecto al año anterior. En las universidades experimentales la relación disminuyó 34 % en el año 2015 con respecto al 2014».

 

En la Universidad del Zulia, desde finales del 2014 no se reciben recursos provenientes de financiamiento de proyectos de investigación a través del Fonacit. En octubre de 2016, el MPPEUCT anunció el inicio de la I Convocatoria de Proyectos de Investigación, Innovación y Socialización del Conocimiento sin que, hasta el momento, los investigadores que participaron hayan recibido respuesta sobre el estado de sus postulaciones. En esa última convocatoria, los proyectos podrían obtener un financiamiento de hasta 15 millones de bolívares y debían estar enmarcados en áreas como hidrocarburos y energía, petroquímica, agroalimentario, minería, telecomunicaciones, informática e instrumentación; construcción, industria, forestal, ecosocialismo, procesos sociales y buen vivir; y salud.

 

Producir sin recursos

 

Sin respuesta
Un 30 % de los proyectos financiados por el Fonacit desde 2011 no han podido cerrar administrativamente porque no se ha recibido respuesta de parte de ese organismo sobre los informes finales presentados por los investigadores. Ante la falta de respuesta, los investigadores responsables no pueden participar en nuevas convocatorias de financiamiento ni obtener la solvencia administrativa necesaria para realizar trámites como la jubilación.

Uno de los aspectos más dramáticos en los datos aportados por el boletín Indicadores Venezolanos de Ciencia, Tecnología e Innovación tiene que ver con el incremento de los proyectos mixtos y autofinanciados. Los proyectos mixtos prácticamente se duplicaron en número en 2015 con respecto a 2014, y reciben financiamiento «tanto del gobierno nacional como del aporte de instituciones internacionales, universidades y privados». Por su parte, los autofinanciados, con altos y bajos desde 2011, alcanzaron su cifra máxima en 2015. De 797 proyectos registrados en 2014 pasaron a ser 2.041 en 2015, lo que representa un aumento de 256 % en apenas un año.

 

Resulta paradójico que las universidades nacionales autónomas recibieran menos recursos para financiamiento de proyectos en 2015 tomando en consideración que 4.280 (39,5 %) investigadores acreditados por el PEII están adscritos a las universidades autónomas y apenas 2.549 (23,5 %) a universidades experimentales. Además de que la cantidad de productos de investigación presentados por los investigadores de las universidades autónomas fue mayor a la de los provenientes de las universidades experimentales: 13.111 sobre 7.864, respectivamente.

 

Aunque en 2015 aumentó la cantidad de productos de investigación presentados por los investigadores ante el ONCTI, al distribuirlos según su tipo se observa en el boletín que en 2014, las investigaciones publicadas en revistas arbitradas representaban el 42,2 % del total de la producción científica y en 2015 bajó a 16 %. Por su parte, los «artículos publicados en actas arbitradas de memorias y conferencias» pasaron de ocupar el 20 % de los productos de investigación en 2014 a 36,6 % en 2015.

 

Fernando Rincón, profesor de la Facultad de Humanidades y Educación e investigador del Centro de Investigaciones en Química de los Productos Naturales de LUZ, cuenta con desilusión lo que ha sido el detrimento de las actividades de investigación desde su ingreso a esta casa de estudios a finales de los 90 hasta ahora. Rememora sobre la disposición de infraestructura, equipos, reactivos e incentivos económicos que les permitía generar conocimiento científico competitivo en el mundo y que actualmente están fuera de acceso para muchos investigadores del país.

 

A las deficiencias para hacer investigaciones se añade el impacto real que tienen los proyectos. Al respecto, el profesor Alberto Castellano asegura que muchas de las investigaciones que se hacen en la Universidad del Zulia «se quedan en las gavetas de las bibliotecas, en el mejor de los casos. Esas investigaciones tienen que convertirse en actividades en apoyo a sectores productivos, pero lo que hace falta es el financiamiento y la voluntad». Explica que es necesario que el Gobierno nacional establezca contacto con las universidades y los sectores productivos para que sea posible la vinculación y el apoyo.





Última actualización ( 15-12-2017 a las 09:47:54 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

 

LUZ en los medios

 

Notas relacionadas
Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir