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Poder adquisitivo en descenso: pago de bonos navideños acelera la inflación PDF Imprimir Correo
01-12-2017 a las 09:10:24

Edison Morales, profesor jubilado de la FCES, explica que el 50 % del bono de fin de año que recibirán los trabajadores de LUZ en diciembre perderá el 55 % del poder adquisitivo 

 

Karledys García

 

Poder adquisitivo en descenso: pago de bonos navideños acelera la inflación

Foto: Eloy Hernández
 
La llegada del acostumbrado bono de fin de año para los trabajadores del país representaba una oportunidad para hacer las compras respectivas a las celebraciones decembrinas. En otrora, lo percibido alcazaba para hacer reparaciones en el hogar, remodelaciones, decoración de espacios, compra de línea blanca y marrón, ropa, calzados, juguetes y los platos tradicionales de las cenas de navidad y fin de año. 

 

El 1 de noviembre de 2017, el presidente Nicolás Maduro anunció un aumento de 30 % en el salario mínimo con incidencia en el bono de fin año, además de un aumento de 10 unidades tributarias en el bono de alimentación para llegar a un total de 456 mil 507 bolívares de salario mínimo integral, que incluye el salario básico y el bono de alimentación. Sin embargo, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores, en octubre de 2017, la canasta alimentaria presentó la variación intermensual más alta de los últimos 20 años (47,9 %), por lo que un trabajador requiere percibir 90 mil 920 bolívares diarios como mínimo para alimentar a su familia. Con la canasta alimentaria que para ese mes ascendió a 2 millones 727 mil 606,37 bolívares, ni el salario mínimo integral ni el bono de fin de año alcanzan para cubrir siquiera un mes de alimentación familiar.

 

Aumento desmedido

 

En los últimos meses del 2017, los trabajadores se enfrentan a los dilemas que le impone la situación económica del país ante las tradicionales celebraciones navideñas. Alberto Castellano, director del Instituto de Investigaciones Dionisio Carruyo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de LUZ, explica que el pago de los aguinaldos genera «un efecto estacional que siempre incrementa los precios en el último trimestre del año, pero en los últimos años se ha observado una exacerbación de ese proceso».

 

Edison Morales    
Edinson Morales, profesor jubilado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.
Foto: Eloy Hernández
 
Edison Morales, profesor jubilado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales y director de la Unidad de información y estadística de la Cámara de Comercio de Maracaibo, asegura que en un país con una economía estable no hay problemas de inflación producto de los pagos de bonos de fin de año sino que «lo que hay una aceleración de la circulación monetaria porque se pagan no solo los bonos de fin de año de los universitarios sino también los aguinaldos en las empresas privadas. Hay un incremento sustancial de la liquidez monetaria a medida que esos bonos se van pagando». 

 

Insiste en que en una «economía normal», el pago de los bonos solo traería consigo un leve aumento de precios porque «los comerciantes e industriales, los proveedores de bienes y servicios, están preparados para eso. Pero lo que pasa con esta economía es que está en crisis, en colapso, y tiene dos características fundamentales: en este momento tiene una hiperinflación porque ya tenemos inflaciones de alrededor del 50 % al mes y escasez de productos».

 

El director del Instituto de Investigaciones Dionisio Carruyo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de LUZ explica que en estos últimos meses del año es posible que la inflación «llegue a superar el 50 % mensual y esto es brutal para el poder de compra de los venezolanos. Cada vez que aumentan sueldos y salarios, lamentablemente y a pesar de que son necesarios, en este contexto que estamos viviendo de desabasto y escasez, estos bolívares van a presionar en dos vías: bienes y servicios y el dólar paralelo. ¿Qué pasa en esos dos sistemas? Se incrementan los precios». 

 

Morales asevera que la hiperinflación sumada a la escasez de bienes y servicios produce que en el momento en que se pagan los bonos de fin de año de los trabajadores «el dinero sale a circulación, la gente lleva ese dinero en la mano y sale a buscar bienes que no están. Eso lo resuelve el mercado por la ley de la oferta y la demanda. Como la oferta es muy pequeña porque hay escasez, y ese dinero adicional a fin de año sale a buscar esos bienes y servicios que no están,  el mercado lo resuelve con un aumento de precios. Esto quiere decir que».

 

Menos poder adquisitivo

 

Alberto Castellano detalla que actualmente hay un aumento de la liquidez «en términos nominales; es decir, en términos de valor del momento, pero la realidad es que en términos reales el poder de compra está cayendo, por eso es que tenemos más bolívares en circulación por pago de utilidades e incremento de sueldos y salarios, pero a la vez hay menos poder de compra. Ese poder de compra disminuye por la altísima inflación, por el proceso hiperinflacionario en el que estamos».

 

El mismo 1 de noviembre de 2017, a la par del aumento del salario, el presidente Maduro anunció la entrega de bonos navideños de 500 mil bolívares a 4 millones de familias, a través del denominado Carnet de la patria. Castellano asegura que tanto el pago de esos bonos, como los aguinaldos y el aumento salarial «se van a convertir en más inflación, más leña para el fuego inflacionario. Estamos en una tormenta perfecta para generar inflación en Venezuela».

 

Morales expresa que hay estimaciones de que al cierre del 2017 habrá una inflación acumulada de 2.000 %, a pesar de que en octubre se estimaba en 1.400 %. «Imagina el salto que va a dar la inflación si la acumulada en octubre terminó en 825,7 % y ya se estima que el año cierre en 2.000 %. O sea que en los últimos 2 meses del año, la inflación nos va a destruir totalmente el poder adquisitivo». Concluye que ciertamente el pago de los bonos de fin año «son impulsores de inflación, de una inflación coyuntural pero que en el caso de Venezuela es estructural. Mientras menos bienes y servicios haya en el mercado, más inflación va a haber».

 

También Castellano afirma que el pago del bono de fin de año «implica que en el momento que lo estás recibiendo, ya estás perdiendo poder de compra. Desde el momento en que el dinero está en la cuenta, cada día que pasa el poder de compra de esos recursos es menor por la altísima inflación que estamos viviendo».

 

Bolívares sin respaldo

 

    Alberto Castellano
  Alberto Castellano, director del Instituto de Investigaciones Dionisio Carruyo de la FCE.
Foto: Eloy Hernández
Costear los bonos de fin año, aumentos en pensiones y salarios para los trabajadores de la administración pública también representan altas tensiones para el Gobierno nacional. Solo en el sector universitario, se trata de más de 210 mil trabajadores a quienes les corresponde percibir los aumentos decretados. «Estos recursos para el gobierno implican bolívares que no están respaldados en divisas; es decir, el Gobierno prende la ‘maquinita de hacer billetes’ y saca billetes al mercado, por eso es que a pensar de que nominalmente está aumentando la cantidad de bolívares en circulación, no solo en monedas y billetes sino también en las cuentas de ahorro y corriente, no está aumentando en términos reales el poder de compra del venezolano porque el gobierno tiene ingresos vía renta petrolera y regalías en dólares, pero paga en bolívares», expresa Castellano. 

 

Asegura que las acciones del Gobierno nacional están orientadas a imprimir mayor cantidad de bolívares «con respecto al mismo respaldo en dólares, por eso es que tenemos menos reservas internacionales. Las reservas internacionales están cayendo, están por debajo de 10 millones de dólares, pero la liquidez monetaria está por encima de los 65 billones de bolívares y sigue creciendo. Esto significa más bolívares sin respaldo y mayor inflación, que es lo que estamos viviendo en este momento».

 

Al respecto, Morales explica que la causa fundamental de la hiperinflación en el país es que el Banco Central de Venezuela «está financiando el déficit fiscal del gobierno y de Pdvsa emitiendo dinero sin respaldo, que es aquel que no viene de la actividad económica ni de la producción, ni del pago de salarios, sueldos, ganancias y rentas en las empresas sino que es un dinero que proviene de unos pagaré que Pdvsa le da al Tesoro».

 

El especialista resalta la importancia de entender la teoría económica en la realidad del país: «El Estado no debe producir dinero. El dinero del país sale de las empresas privadas y públicas, pero no es el gobierno el que tiene que hacer el dinero. Lo está haciendo porque no tiene cómo financiar. Entonces el Banco Central está generando un dinero inorgánico, sin respaldo, que no viene de las empresas ni de la producción de bienes y servicios sino que viene del Banco Central. Al salir a circulación, eso ya es inflacionario».

 

Castellano coincide en que el Banco Central de Venezuela «tiene que evitar, tiene que eliminar, todo el financiamiento que está otorgando a PDVSA vía compra de bonos de este organismo por tesorería. Cada vez que el Banco Central compra o financia el gasto corriente de PDVSA, pago a proveedores, entre otros, está generando inflación. Quien genera inflación en Venezuela es el Banco Central y me refiero a la directiva del banco».

 

Cambios macroeconómicos

 

Para Alberto Castellano, los cambios que necesita el país son desde el punto de vista macroeconómico. Además del financiamiento a PDVSA, asegura que el Ejecutivo «tiene que racionar sus gastos mejorando la calidad del gasto. Tiene que comenzar a gastar más, porcentualmente hablando, en bienes de capital o bienes fijos y menos en gasto corriente. Cuando ves que el gobierno le está dando 500 mil bolívares a 4 millones de familias, eso es gasto corriente que lo que está es generando más inflación. Hay que reordenar todas las finanzas públicas, pero el gobierno central tiene que dejar de gastar tan desordenadamente como lo está haciendo en bolívares».

 

Morales afirma que desde el 2012 los economistas del país le han advertido al Gobierno nacional los cambios que deben ocurrir en la economía nacional, pero no han sido escuchados. «Desde el 2012 le estamos diciendo al gobierno que elimine los controles, que libere los precios y que sea el mercado el que diga cuánto cuestan los bienes y servicios. Los gobiernos populistas siempre quieren dominar la economía y terminan siendo dominados por ella, y eso es lo que está pasando».

 

También la necesidad de un nuevo cono monetario como resultado de la alta inflación del país también es una preocupación de los economistas desde hace varios años. Castellano destaca que la mayoría de los billetes en circulación en el país «son billetes de 100 y no se puede compra nada con un billete de 100 bolívares. Definitivamente, el problema fue que hace años se debía haber sacado un  nuevo cono monetario porque la inflación estaba presionando a tener billetes de mayor denominación. Al no hacer eso, vas a pagar las consecuencias y es lo que estamos viviendo actualmente». Edison Morales agrega que incluso el billete de 100 mil bolívares que salió a circulación recientemente «está desfasado» con la realidad económica del país.

 

El director de la Unidad de información y estadística de la Cámara de Comercio de Maracaibo destaca que según un artículo realizado por Barclays Capital «cada 77 días, la inflación en Venezuela se va a duplicar si no cambian las cosas como están, si el gobierno se empeña en hacer más de lo mismo, en seguir aplicando controles de precios, de cambios y además, persecución a los empresarios». Asegura que el Gobierno nacional «está atacando las consecuencias de la inflación, pero no está atacando las causas».

 

¿Podemos protegernos?

 

Ante la escalada de la inflación y los altos precios de los bienes y servicios, es la población venezolana la que sufre los embates de la difícil situación económica del país. Al respecto, Castellano destaca: «Es muy difícil decirle a los venezolanos qué hacer porque el impacto de este proceso hiperinflacionario es muy difícil evitarlo. En general, es posible minimizar el impacto de la hiperinflación pero no lo puedes evitar».

 

Afirma que es sumamente importante que las familias tengan un presupuesto muy ajustado, que incluya solo lo esencial. Además, la compra de productos y servicios debe ser inmediata: «es importantísimo no pensar mucho. Si se necesita comprar algo, hay que hacerlo casi de forma inmediata porque los precios están incrementándose cada 3 días y esto perjudica el poder de compra».

 

Tanto Castellano como Morales coinciden en que la única alternativa para los venezolanos es comprar alimentos, sobre todo los no perecederos. «Hay que surtir la despensa hoy para aguantar la arremetida que nos viene a final de año», aconseja Morales.

 

Sobre el ahorro en moneda extranjera, Castellano asevera: «no tiene ningún sentido ahorrar en bolívares. No tiene sentido mantener los bolívares en una cuenta, más de los necesarios para hacer las compras cotidianas». Asimismo, propone que quienes «tengan capacidad de ahorrar, que tengan exceso en bolívares, definitivamente invertirlo en una moneda dura a pesar de que tenemos un control cambiario, sería razonable».





Última actualización ( 01-12-2017 a las 10:24:28 )
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