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Que su lucha no haya sido en vano PDF Imprimir Correo
19-05-2017 a las 18:20:03

«Noble, paciente, valiente, héroe, rebelde y guerrero». Así fue descrito René Paúl Moreno Camacho por sus compañeros del grupo Primeros Auxilios LUZ en la misa organizada en su honor en la sede rectoral de la Universidad del Zulia


César Eduardo Pérez

 

La tarde del 18 de mayo de 2017 trajo un saldo trágico para la Universidad del Zulia (LUZ). Desde que se iniciaron las protestas en reclamo de la restitución del hilo constitucional en Venezuela, producto de las sentencias 155 y 156 del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), más de 50 venezolanos han perdido la vida al tratar de recuperar el país. Esa tarde un grupo de estudiantes marchaba por las calles de Maracaibo. Como cada día en esta intensa jornada de protestas, los estudiantes de Medicina del grupo de Primeros Auxilios LUZ —conocidos como Cruz Verde— salieron a resguardar las vidas de quienes manifestaban. 

 

  
Foto: Eloy Hernández  
En medio de la protesta, desarrollada a la altura de la calle 45 con la avenida Fuerzas Armadas, una camioneta Toyota Hillux Blanca, sin identificación, arremetió contra el cuerpo de René Paúl Moreno Camacho, miembro activo de este grupo de socorristas y estudiante del quinto año de Medicina en la Universidad del Zulia, quien fue trasladado al Hospital Adolfo Pons, donde se confirmó que había perdido la vida.

 

De inmediato el dolor, la impotencia, la indignación y la rabia se apoderaron del colectivo y del sentir universitario. Las voces de estudiantes y profesores universitarios envueltos en sollozos confirmaban la lamentable noticia. Paúl ya no saldría más a salvar ninguna vida porque la suya le fue truncada por un cobarde asesino.

 

La mañana del 19 de mayo, la comunidad de la Facultad de Medicina, junto a muchos otros miembros de la comunidad universitaria, se apostaron en las afueras del Instituto Anatómico Forense de la Universidad del Zulia para esperar la entrega formal del cuerpo de Paúl Moreno por parte de los organismos de investigaciones y de ciencias forenses.

 

Los aplausos y la entonación del Gloria al Bravo Pueblo recibían el féretro de Paúl, acordonado por los cascos blancos de la cruz verde, sus compañeros de lucha e ideales en estas protestas. Comenzó el conteo de los miembros del grupo. Uno, dos, tres… quince… veintinueve, treinta… A una sola voz los jóvenes corearon «treinta y uno», pues faltaba Paúl, quien no pudo pronunciarlo. A partir de ahora será el número uno.

 

La procesión continuó hacia el Cuartel El Libertador, en medio de lágrimas, entonando Venezuela, de Herrero y Armenteros, rezando el padre nuestro y la expresión de consignas que simbolizaban la rabia contenida porque asesinaron a uno de los nuestros, a un hijo de LUZ.

 

El abrasante sol no amilanó las ganas de los universitarios que siguieron acompañando a Paúl hasta la Sede Rectoral, donde se ofició una misa de cuerpo presente. «Su labor al igual que la del resto del grupo de Primeros Auxilios de LUZ y de las universidades del país no puede ser en vano. No se puede llamar a la paz si no se garantiza paz. Expresamos a la familia de Paúl Moreno, sus amigos y compañeros, nuestro más sentido pesar por esta tragedia. LUZ está de luto. Exigimos al Ministerio Público que actúe con toda celeridad para hallar a quien causó la muerte de nuestro estudiante», dijo el rector Palencia.  

 

El párroco Diuver Martínez se encargó de elevar plegarias por el descanso del alma de Paúl Moreno y ofrecer consuelo a los familiares. Giovanni Varela, coordinador del grupo Primeros Auxilios LUZ, ofreció un mensaje para evocar a Paúl: «Noble, paciente, valiente, héroe, rebelde y guerrero.  Así te vemos, hermano. Te vamos a extrañar».

 

En la ceremonia, se dispuso ante el féretro uno de los símbolos institucionales más preciados para un universitario: la medalla de graduación. La cinta amarilla fue elevada y los presentes ovacionaron la entrega de este honor universitario, que el joven estudiante de Medicina recibiría en 2018. 

 

Al salir de la Sede Rectoral, los socorristas de LUZ se dispusieron en un cordón de seguridad para escoltar a Paúl como lo hacen estos guerreros universitarios cuando salen a salvar vidas, uno tras otro.

 

Desde LUZ, las autoridades extendieron sentidas condolencias a su padre, Germán Moreno, entrenador de esgrima de nuestra Dirección de Deportes, y a su hermano, el periodista zuliano Carlos Moreno. Germán Moreno se dirigió a los asistentes y llevó un mensaje a los estudiantes y compañeros de Paúl: «No se rindan. Que la lucha de Paúl sea la lucha de ustedes también. Esa vocación de servicio no puede detenerse para tener un país mejor, para recuperar el país que una vez fuimos».  

 

Si hoy en Venezuela no hubiese esta lucha, si no hubiese esta férrea represión a las protestas, tal vez Paúl Moreno seguiría con vida. El odio fue sembrado hace años en esta nación y debemos reencontrarnos y reconciliarnos. El mejor tributo que se puede rendir a este héroe universitario es que su lucha por un país mejor no haya sido en vano. 

 





Última actualización ( 22-05-2017 a las 09:53:30 )
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