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CMC instalará nuevo sensor para medir las descargas eléctricas en el lago de Maracaibo PDF Imprimir Correo
23-11-2016 a las 15:48:45

Durante la segunda Expedición Catatumbo del 2016, el equipo del Centro de Modelado Científico de la Universidad del Zulia logró el lanzamiento consecutivo de globos con sensores meteorológicos para medir la temperatura, la presión y la humedad en la zona


Karledys García 
 

CMC

Foto: Hernán Parra

Desde los espacios del Centro de Modelado Científico (CMC) de la Facultad Experimental de Ciencias de la Universidad del Zulia, el equipo de investigación del Sistema Integrado de Vigilancia de la Cuenca del Lago de Maracaibo (Sivigila) prepara la instalación de un nuevo detector de relámpagos que permitirá la incorporación de la data recabada en la World Wide Lightning Location Network (WWLLN), una red mundial administrada por la Universidad de Washington y que dispone de mapas de comportamiento de descargas eléctricas.
 

Marling Juárez, coordinadora del Sivigila, explica que en los próximos días pondrán en funcionamiento el segundo detector de relámpagos que operará desde las instalaciones del CMC. Asegura que con esto «se inicia la segunda fase del Sivigila, que consiste en tener al menos 2 detectores y poder corroborar el comportamiento de uno con respecto al otro, para tener una mayor precisión y confianza en cuanto a los datos y el pronóstico».
 

En un mapamundi disponible en la página web de la WWLLN es posible observar las descargas eléctricas a partir de los sensores dispuestos por diferentes instituciones del mundo. En el caso venezolano, sobre el lago de Maracaibo es posible observar un punto blanco que anuncia la pronta activación del sensor del CMC y que permita poner «una estrella en punto vacío» sobre Venezuela.
 

Joaquín Díaz Lobatón, investigador del eje Geociencias del CMC, manifesta que con el trabajo desarrollado por el equipo de investigación «estamos llenando un vacío en Venezuela. Los únicos que tenían un sensor como el de nosotros era el Centro Venezolano de Meteorología de Cabimas. De resto, esta red terrestre, con múltiples tipos de sensores integrados a la vez, no la tiene nadie en Venezuela». 
 

El especialista asegura que el sensor que instalarán próximamente detecta ubicación geográfica y tiempo. «Es decir, te dice dónde y cuándo sucede la descarga eléctrica. Todos esos datos los vamos recogiendo y podemos decir en qué punto tuvimos cierta cantidad de descargas y de qué tipo, y con el modelo comparamos si reproducimos lo mismo o tenemos que ajustarlo para poder reproducir mejor la realidad y poder salvar vidas».
 

Sivigila en segunda fase
 

  
Foto: Hernán Parra  
Luego de que en julio de 2016 se pusiera en funcionamiento la primera fase del Sivigila mediante el monitoreo diario de descargas eléctricas en el occidente del país, a través del portal web datoteca.ole2.org, la profesora Marling Juárez precisó que esa primera etapa se basó en la instalación de un detector para obtener «datos diarios con intervalos de cada 6 horas, que es lo que mostramos en nuestra página web». Describió que en esta segunda fase, que arranca con la instalación del nuevo sensor, se proponen sumar al menos un detector más a principios del 2017 para «poder hacer validación cruzada entre los 3 sistemas de detección y tener con mayor precisión en qué lugares ocurren las descargas eléctricas».
 

Sobre la ubicación que tendrán los próximos sensores, Juárez manifestó que hasta el momento han pensado en instalar un sensor en el municipio Machiques de Perijá y otro cercano al estado Trujillo con el fin de hacer triangulaciones de datos. Asimismo, destacó que están trabajando para conseguir más sensores y ponerlos en distintas partes del país. 
 

La especialista del CMC detalló que la instalación de los sensores de rayos requiere de ciertas condiciones que permitan la transmisión de los datos efectivamente: «Necesitamos tener conexión a internet, un computador y que la electricidad siempre esté fluyendo. Los datos se capturan cada 10 milisegundos, se van descargando y luego de eso se hace un posprocesamiento cada 10 minutos para controlar la calidad de los datos antes de ponerlos a disposición del público». 
 

Los requerimientos tecnológicos hacen imposible la instalación de los sensores de manera permanente en las poblaciones del sur del lago de Maracaibo debido a las condiciones de los servicios básicos: «En Ologá tienen electricidad solo de noche, no hay señal de telefonía y mucho menos internet. A veces hemos ido y tienen 15 días o un mes sin luz. Sería genial tener los sensores allá, pero la logística también sería distinta porque tendríamos que ir para allá cada cierto tiempo a descargar los datos y traerlos».
 

La importancia de contar con más detectores de descargas eléctricas radica en el avance hacia lo que será la tercera fase del Sivigila que consistiría en ofrecer pronósticos más precisos y simultáneos. «Cuando se sobrepasan las 200 descargas por kilómetro cuadrado se genera una alerta. Estas alertas se emiten para decir qué cantidad de descargas eléctricas han ocurrido en el día y en virtud de la cantidad de descargas se emite una alerta amarilla o roja».
 

Juárez expresó, además, que por estar aún en fase experimental «no podemos decirle a la gente que hay una alerta y que deben resguardarse dentro de sus casas o tomen otras previsiones, pero la idea de la datoteca y del Sivigila es que toda la gente tenga acceso, que puedan entrar y ver nuestros productos para que tengan conciencia de lo que pasa. De hecho, hay gente de Protección Civil que está usando nuestras alertas y se mantiene vigilando».
 

  
  Foto: Hernán Parra
Por su parte, el profesor Joaquín Díaz expresó que la finalidad principal de los datos obtenidos a través de los sensores es «poder alertar a la población de que están ocurriendo descargas eléctricas en algún punto de la región, porque si estamos viendo que hay un alza en la última hora de eventos de descarga es necesario tomar acciones. Además, todos esos datos los utilizamos para nuestra investigación científica y para mejorar los modelos de pronóstico de rayos».
 

Expedición exitosa
 

En la segunda Expedición Catatumbo del 2016, realizada del 13 al 15 de octubre de 2016, el equipo de investigación lanzó globos con sensores en el poblado Ologá, al sur del lago de Maracaibo. Al respecto, Juárez manifestó que fue «una época ideal porque veníamos saliendo del fenómeno El Niño, que normalmente involucra sequías y poca actividad de rayos; teníamos una temporada neutra de transición y ahora está comenzando La Niña débil. Para esta expedición tuvimos datos corridos desde que llegamos hasta que nos vinimos, hicimos lanzamientos continuos de globos cada 8 horas y para eso los bajamos, descargamos los datos y los volvimos a lanzar».
 

Enfatizó que en la primera expedición del año —realizada en mayo— también obtuvieron datos de manera consecutiva y que su plan consistió en «conseguir datos de la presión, temperatura y humedad» en la zona. Entre los resultados de las 2 expediciones que han hecho en el 2016, resalta que, actualmente, «nuestro modelo conceptual en base al comportamiento de los vientos nos está permitiendo avanzar en las investigaciones del Sivigila. Nuestro propósito es poder caracterizar los vientos diurnos y nocturnos estacionales del jet nocturno de bajo nivel y corroborar los modelos multiescala que el CMC ya ha propuesto para pronosticar rayos». 
 

A juicio de Díaz Lobatón, el éxito en las expediciones se debe a que «siempre es necesario ir al sitio a tomar mediciones meteorológicas porque con esos datos nosotros podemos alimentar nuestros modelos y calibrarlos. Sería interesante poner sensores en toda la cuenca del lago de Maracaibo, pero como la zona álgida es ahí —en Ologá y Congo Mirador—, queremos ver cómo son las condiciones meteorológicas para saber cómo se ajustan con nuestros modelos y poder usarlos para predecir estos eventos». 
 

El especialista expresó que los resultados de las investigaciones del CMC son palpables en los productos que han obtenido: «A principios de año, publicamos un artículo científico en el que demostramos que se puede hacer pronóstico estacional, a 2 o 3 meses, de lo que sucederá en cuanto a descargas eléctricas en la cuenca del lago de Maracaibo. Esto es un paso importantísimo porque nadie más había hecho esto». Asimismo, puntualizó que el trabajo que se ha hecho desde el Centro de Modelado Científico ha sido constante, «por eso necesitamos ir de manera constante a la región, cada vez mejoramos más el modelo, lo calibramos mejor y obtenemos mejores resultados».





Última actualización ( 25-11-2016 a las 14:45:23 )
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