Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
Escasez de agua e insumos atentan contra el plan de agricultura urbana PDF Imprimir Correo
11-03-2016 a las 11:04:31

Venezuela tiene más de 27 millones de hectáreas con potencial agrícola. Especialistas de LUZ recomiendan al Gobierno reactivar la producción agroalimentaria en las zonas rurales


Carlos Fuenmayor / Luis Gerardo Petit
 

6 mil millones de bolívares es la primera inversión destinada al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Urbana por parte del Gobierno nacional. El presupuesto –según anunció el presidente Nicolás Maduro– se utilizará para la activación de 3.400 unidades de producción agrícola en las zonas urbanas y periurbanas del país. 
 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 230 millones de latinoamericanos practican la agricultura urbana –principalmente en la siembra de hortalizas– para suministrar alimentos a sus familias u obtener ingresos por la venta de sus productos.
 

En Venezuela, la puesta en marcha del proyecto para la agricultura urbana –propuesto por el Ejecutivo como una medida para reactivar el sector agrícola nacional– tiene como objetivo producir 20 millones de alimentos a corto y mediano plazo; sin embargo, como una política macroeconómica, su viabilidad es cuestionada. Especialistas consideran que la agricultura urbana solo es factible para la sustentabilidad familiar y el autoconsumo. 
 

  
Foto: Larry Parra Queipo  
Del campo a la ciudad, un trecho con impactos
 

Venezuela –según los resultados del VII Censo Agrícola, realizado entre el 2007 y 2008 por el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras– tiene más de 27 millones de hectáreas con potencial agrícola. En ese sentido, Ana María Colina –profesora de la Facultad de Agronomía de LUZ­– considera que es necesaria una planificación territorial y rescatar las áreas rurales para reactivar el aparato agrícola del país. 
 

Por su parte, Norberto Rincón –quien también es profesor de la Facultad de Agronomía de LUZ– advierte que sembrar en las zonas urbanas no apunta a la solución de la actual crisis agroalimentaria. «Debemos incentivar la producción, pero la producción donde están las condiciones adecuadas». A su juicio, Venezuela seguirá teniendo desabastecimiento porque no se está produciendo de manera masiva en el campo.
 

Fátima Urdaneta –directora de la Escuela de Agronomía de LUZ– cuestiona el impacto social que pudiera desencadenarse con la implementación de la agricultura urbana. «Desde el punto de vista social, la poca actividad que puede significar un desarrollo social y económico en las áreas rurales, las estamos desplazando a las zonas urbanas». Enfatiza que la agricultura urbana solo puede ser sostenible en la medida que se pueda convivir con ella. «No negamos la agricultura urbana, pero vemos dificultades serias tanto en espacios como en insumo. Uno de los principios de la agricultura urbana es que se pueda convivir con las actividades de la ciudad y las del campo, en espacio y condiciones que permitan su sostenibilidad.  
 

«La agricultura no se decreta, se educa», manifiesta Urdaneta. Desde su punto de vista, es necesaria la educación agrícola para obtener resultados positivos en materia de agricultura urbana. Recomienda al Gobierno unificar los distintos planes agrícolas que se han implementado para reactivar la agricultura en el país. 
 

Agricultura en 100 días 
 

Con el plan 100 días para la Agricultura Urbana, el Gobierno fijó como meta el cultivo de 13 rubros en 1.200 hectáreas, a fin de cosechar 30 mil toneladas de productos para alimentar el 20 % de la población venezolana. La directora de la Escuela de Agronomía de LUZ manifiesta que para llegar a esos resultados se necesita producir masivamente en las áreas rurales. «Realmente eso implica producir. La meta es alimentar a 5 millones de personas». 
 

El cilantro, cebollín, calabacín, pepino, berenjena, cebolla, tomate, ají dulce, pimentón, remolacha, lechuga y zanahoria son los 13 rubros que –según el Gobierno– se cultivarán en un lapso de 100 días. En ese sentido, la profesora Ana María Colina explica que, al hablar de producción de hortalizas, «es muy complicado que se cumpla la meta planteada por el Gobierno». Por su parte, el profesor Norberto Rincón considera que los cultivos de ciclo corto (acelga, cilantro, cebollín y tomate) se pueden producir en 100 días mientras se tengan los insumos y el espacio necesario. 
 

En declaraciones, Lorena Freitez –ministra para la agricultura urbana– informó que se activarán 3.400 unidades de producción de hortalizas y 7.500 unidades de producción de gallinas. Colina cuestiona la factibilidad de estos objetivos en vista de la escasez de agua y de insumos agrícolas. «Si cada unidad de producción tiene una gallina –que consume 104 gramos de alimento al día– estamos hablando de 400 toneladas de alimento concentrado. Pregunta, «si no hay insumos para los pocos productores tradicionales, ¿qué quedará para las personas que piensan sembrar en sus casas?».
 

Escasez de agua e insumos 
 

Según los ingenieros agrónomos y profesores de LUZ, la escasez de agua y la falta de insumos agrícolas son los principales factores que incidirán en la efectividad del plan de agricultura urbana. A juicio de la profesora Fátima Urdaneta, el Gobierno debe solucionar el problema del agua para llevar a cabo el plan de siembra. «El vital hídrico es importante en la siembra. Aproximadamente, una planta necesita 70 litros de agua en un ciclo de 90 días». 
 

Ana María Colina –profesora de la cátedra Olericultura– detalla que los insumos son otro tema que afecta la viabilidad del plan. «Cada vez que llevamos a los estudiantes a las prácticas, los productores nos dicen que no consiguen las semillas certificadas ni fertilizantes». Explica que para el proceso de desinfección de las hortalizas –que son muy sensibles a los patógenos de hongos– es necesaria la aplicación de fertilizantes orgánicos. «Ese tipo de fertilizantes no se consiguen en el país; están muy escasos».  
 

Soluciones a la crisis 
 

Para reactivar el aparato productivo nacional, la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarias insta al Gobierno a garantizar la rentabilidad y flexionar el control de precios; así como a facilitar el funcionamiento de los mercados, paralizar las expropiaciones y permitir a los productores privados la importación de alimentos, insumos, repuestos y maquinaria agrícola
 

Por su parte, los especialistas de LUZ sugieren al Ejecutivo generar confianza en el productor tradicional. «Desde el punto de vista macroeconómico, es necesario que el Gobierno elimine el control de cambio y, desde el punto de vista del productor, es necesario que se restituya la seguridad jurídica y personal; así como la provisión de insumos y maquinarias».  
 

Ana María Colina considera que el control de cambio tiene que solucionarse y liberar los precios controlados. Además, encomienda al Gobierno a escuchar a las universidades. «Desde la Facultad de Agronomía de LUZ, ponemos a disposición nuestras líneas de investigación. Las universidades tienen mucho que decir. Es lamentable que el Gobierno desaproveche el recurso que ofrecen las universidades».





Última actualización ( 17-03-2016 a las 09:06:36 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

LUZ en los medios

 

Notas relacionadas
Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir