Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
Venezuela aún arrastra el fantasma del trabajo infantil PDF Imprimir Correo
14-11-2013 a las 16:42:21

Aunque el país destaca como uno de los que tiene menos niños trabajadores en Latinoamérica, se deben afianzar políticas de Estado que eliminen este drama social

 

Gusmán Daboín Balza

 

   
Ana Lucía Delmastro, profesora de la Facultad de Humanidades y Educación. Foto: Carlos Chourio  
Mediodía de un sábado. El sol calienta con furia el centro de Maracaibo, mientras cinco niños indígenas caminan de un lado a otro en la mitad de la avenida frente al centro comercial Ciudad Chinita; unos limpian parabrisas, otros tocan vidrios esperando ansiosos que alguna moneda caiga en su vaso desechable. Más allá, en la sombra y sentada, una señora adulta observa con tranquilidad el afán de los pequeños; parece ser la madre.
 

Esta escena, repetida en calles y avenidas marabinas, muestra un problema social: la explotación infantil. El 10 de octubre de 2013 concluyó en Brasil la III Conferencia Global sobre Trabajo Infantil, en la que se presentaron algunas cifras alentadoras, como 78 millones menos de niños en situación de trabajo infantil en comparación con el año 2000. Sin embargo, los 140 delegados mundiales también cayeron en cuenta del peligro en que se encuentra la meta de eliminar las peores formas de trabajo infantil (esclavitud, servidumbre, trabajo forzoso y explotación sexual) antes del 2016.
 

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus cifras en inglés), Venezuela es uno de los países de América Latina con menor tasa de trabajo infantil: 2,2 %, aunque con un creciente número de adolescentes, entre 10 y 15 años, que ni estudia ni trabaja.
 

Para Ana Lucía Delmastro, profesora de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia, la sociedad no puede conformarse con esta cifra, pues sigue siendo un problema de los venezolanos. Lamenta la falta de investigación científica sobre el tema, lo que dificulta comprender con amplitud las aristas de la problemática.
 

   
  Los niños trabajan en oficios como limpiaparabrisas en las principales avenidas de Maracaibo. Foto: Eloy Hernández
“Se ha determinado que se trata de una problemática multicausal y compleja ligada a un entorno sociocultural y económico de pobreza. En Venezuela se complejiza por la existencia de 23 etnias indígenas; en el Zulia tenemos la wayuú. Ese trabajo obedece a una necesidad imperiosa de sustento económico. En la investigación emergió que los wayuú ven el trabajo como un valor, mientras la escuela no es tan fuerte como trabajar, porque necesitan sustento y ayudar a los hermanos”, explica.
 

En LUZ se desarrolla un estudio –liderado por la profesora Osiris Morales, como parte de su tesis doctoral– según el cual se trata de una problemática multicausal, pues se tienen aspectos económicos, como el incremento desmedido de la pobreza; culturales, los grupos minoritarios generalmente están incluidos en un menor estatus socioeconómico; y políticos, muchos países se ven incapaces para dar respuestas estructurales y estructuradas al trabajo infantil. 
 

Debido a la pobreza –agrega Delmastro–, las familias le inculcan al niño que debe salir a defenderse, a trabajar, que es bueno ser independiente; de esa manera se descuida la formación educativa y se produce deserción escolar.


Condiciones desfavorables
 

La Organización Internacional del Trabajo define el trabajo infantil como toda labor que los priva de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico. 

Aun cuando dos basamentos legales condicionan la atención al trabajo infantil (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente), en Venezuela se caracteriza porque existen condiciones desfavorables: mala remuneración económica, algunas veces violación o maltrato, trasgresión de la normativa jurídica, irrespeto de la permisología y sitios insalubres, entre otras. 
 

Generalmente los niños y jóvenes laboran en mercados, como cuidadores de vehículos o transportadores de mercancía. Los resultados de la investigación de la profesora Morales —enmarcada el Programa de Doctorado conjunto entre la Universidad de Córdoba y LUZ— revelan que la explotación infantil es una faceta muy sutil que se presenta por parte del patrono, en el sentido de que no hay una remuneración con los servicios contractuales de ley o cuando la familia insiste en que el joven o niño trabaje
 

Otra forma de explotación se da con los niños que piden dinero en la calle, pues un adulto está detrás de ellos esperando cómodamente mientras los demás buscan dinero. Sin embargo, dice la profesora que cada caso es individual y único.
 

De acuerdo con Delmastro, las violaciones más importantes a la normativa se hacen con respecto a los salarios y horarios de trabajo. “Si son niños que van a la escuela, trabajan de noche o de madrugada y eso produce exposición a situaciones de riesgo, tanto por el entorno en que se desenvuelven como por los horarios”. 

 

Motivación a la delincuencia
 

Este estudio cualitativo, con el método hermenéutico dialéctico, abordó la problemática de la realidad social tomando en cuenta la visión, los valores, los sentimientos y las emociones de los afectados (beneficiarios del Programa Comedor Escuela de la Fundación Niños del Sol). Las investigadoras hicieron observación participante, entrevistas de profundidad, diario de campo y grabación audiovisual
 

Los niños trabajadores reconocieron una exposición a los factores de riesgo: consumo de alcohol y otras drogas, prostitución infantil, iniciación temprana a actividades sexuales, lo cual lleva a otros problemas (embarazo precoz y enfermedades de transmisión sexual) y problemas físicos. Este comportamiento interfiere con la etapa de desarrollo porque no pueden hacer otras actividades propias de su edad.
 

“Pueden ser inducidos al robo por otros adultos. Las entrevistas evidencian que los niños aprenden a robar carteras y cadenas porque les pagaban muy poco y con eso ganaban más. Grupos delictivos y bandas organizadas se aprovechan de ese trabajo, una forma sutil de explotación”, detalla la investigadora.

 

Atención integral
 

Conociendo la situación del trabajo infantil en Maracaibo, el proyecto de la profesora Morales –con la tutoría de Delmastro– se plantea diseñar un programa de educación preventiva integral para fomentar el desarrollo biosicosocial y espiritual.
 

Algunas acciones para abordar la problemática consisten en la sensibilización, orientación e incorporación de padres y representantes en el abordaje; se establece asimismo la necesidad de adecuar el proceso educativo en los niños, con la figura de un maestro de calle, que vaya al sitio donde se encuentran los niños. 
 

Otras recomendaciones abarcan la inducción de cambios físicos, conductuales y laborales, como normas de higiene y aseo personal; cambios en las condiciones laborales; conocimiento de derechos y deberes y apoyo y orientación a la familia a fin de reducir la problemática.
 

En la Declaración de Brasilia –documento emanado de la III Conferencia Global sobre Trabajo Infantil– se insta a los gobiernos a asegurar el acceso a la justicia a los niños afectados por el trabajo infantil, a garantizar su derecho a la educación y a ofrecer programas de rehabilitación a fin de promover y proteger su bienestar y dignidad y realizar con sus derechos.





Última actualización ( 14-11-2013 a las 16:52:29 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

 

LUZ en los medios

 

Notas relacionadas
Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir