Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
La expresión del "yo" desde la tinta en el cuerpo PDF Imprimir Correo
24-01-2013 a las 14:51:42

Usando la piel humana como lienzo, los tatuajes llevan un mensaje implícito sobre quien los usa. La sociedad ha aprendido -a la fuerza- a convivir con esta afición


Roberto Torres Luzardo

 

Dobrila Djukich, investigadora del Laboratorio de Investigaciones Semióticas y Antropológicas.  
Dobrila Djukich, investigadora del Laboratorio de Investigaciones Semióticas y Antropológicas. Foto: Archivo.

Los individuos que deciden plasmar en su piel algún diseño se excluyen de la sociedad al tatuarse, pero solo para incluirse en un nuevo grupo, o para expresarse por una vía no convencional, así como el artista callejero que usa, como cuerpo, las paredes de la ciudad.

Desde el Laboratorio de Investigaciones Semióticas y Antropológicas (Lisa) de la Facultad de Ciencias, la mirada científica de Dobrila Djukich -profesora e investigadora emérita de LUZ- se dirigió hacia un fenómeno de modificación corporal que ha trascendido fronteras y prejuicios durante buena parte del siglo veinte: el tatuaje.

Para Djukich, quien ha dedicado su carrera académica al estudio de la semiótica, la sociedad occidental no ve con buenos ojos la práctica de grabar en la piel signos, figuras o símbolos. De hecho, muchas de las personas tatuadas son excluidas sutil o abiertamente, de las reuniones sociales. A juicio de la académica, se convierten en islas expresivas de otras creencias, razones y sentimientos.

 

  • Detrás de toda comunicación existe una intención. En su opinión, ¿qué busca expresar la mayoría de las personas que usan su piel como lienzo?

    Comillas

    Tatuarse, sobre todo si lo hacen los jóvenes en grupo,  es un ritual de pertenencia socialComillas


     
    Tatuarse y hacerse piercings son formas de mediación simbólica que practican los jóvenes. Su esquema comunicacional se puede resumir en la relación emotiva: “ser yo mismo con otros mismos diferentes a los demás”. Tatuarse, sobre todo si lo hacen los jóvenes en grupo,  es un ritual de pertenencia social: el formar parte de un equipo, ya sea deportivo, militar, artístico, guerrillero o de bandas delictivas. También hay detonantes psicológicos para emprender esta aventura corporal, dolorosa y de por vida: recordar a un familiar fallecido, plasmar el nombre o rostro de un novio o ser querido, grabarse animales que representen su energía interna, dibujarse la cruz o un ángel para decirnos en quién cree. Los tópicos tatuados y sus significaciones sociales y personales son casi un repertorio comunicacional incalculable. 

  • La desmitificación del tatuaje es evidente en nuestros tiempos. ¿Cómo se ha producido ese proceso de "aceptación gradual" en la sociedad?

    Es cierto que el tatuarse viene de civilizaciones milenarias, como la de Egipto, en la que se encontraron momias tatuadas hace 4.000 años antes de Cristo, al igual que las herramientas necesarias para hacerlo. En Occidente hasta mediados del siglo pasado aún eran muy mal vistos los tatuados porque han sido asociados con el circo y sus personajes, con esclavos “marcados como reses”, con grupos motorizados o con bandas delictivas. Paralelamente, surgió un grupo distinto de tatuados: deportistas como Beckham y artistas como Angelina Jolie transformaron la visión transgresora y violenta en artística y familiar. Se ha popularizado tanto que han proliferado los locales de tatuajes y hay tatuadores muy reconocidos por sus destrezas. En la televisión vemos varios programas sobre tatuadores al estilo del reality show. Todo ello hace que nos acostumbremos a esta práctica ritual. 

  • ¿La afición por los tatuajes lleva hacia otras formas de arte corporal?

    Sí. De hecho, el tatuarse va de la mano con el uso de piercings, de las cirugías estéticas, la lipoescultura, el botox, el delineado permanente, el pintarse el pelo, el uso de uñas acrílicas. La mujer y el hombre de hoy le rinden culto al perfeccionamiento corporal y al deseo de “permanecer joven”.

  • ¿Qué nos diferencia a los venezolanos en cuanto a lo que ha observado del uso de los tatuajes?

    Creo que en sus inicios, los jóvenes al tatuarse, lo hacían más por moda que por un “llamado existencial” o para romper paradigmas. Ahora son tantas las personas tatuadas que puede estar transformándose en un modo de vida. El joven venezolano también busca nuevas formas de comunicación y, en esta sociedad que se expresa cada vez más de forma indirecta, a través de las redes sociales, este cuerpo tatuado es también una voz silenciosa que nos pregona su “querer ser”.

 





Última actualización ( 24-01-2013 a las 14:51:59 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

 

LUZ en los medios

 

Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir