Agencia de noticias de la Universidad del Zulia
Correo LUZMapa del sitio
Bookmark and Share
"El interés está en el control electoral y no en mejorar la calidad de la educación" PDF Imprimir Correo
21-01-2011 a las 15:37:40

Luis Fuenmayor Toro, ex rector de la UCV y ex director de la Opsu, propone erradicar el partidismo en las universidades y que se conviertan en actores realmente políticos, capaces de producir conocimientos para el impulso del desarrollo auténtico del país


Johandry A. Hernández

 

  
Fuenmayor Toro cuenta con una amplia experiencia en la gerencia universitaria.
Foto: cortesía de La Verdad
 

Hace algunos años, el experto mundial en educación comparada de la Universidad de Londres, Geoff Whitty, reflexionaba sobre algunas tendencias en las universidades: “Las mejores escuelas son cada vez mejores y las escuelas postergadas ofrecen una educación cada vez más pobre”. 


Federico Mayor, quien fuera director general de la Unesco entre 1987 y 1999, insistía en que la educación es la fuerza del futuro y de ella dependería que la sociedad se transformara. “Uno de los desafíos más difíciles será el modificar nuestro pensamiento para que enfrente la complejidad creciente, la rapidez de los cambios y lo impredecible de nuestro mundo”, decía.


Actualmente, cuando el país se ha planteado el impulso de una transformación de las universidades, urge una reflexión que tome en cuenta la calidad de la educación, su rol en la sociedad del conocimiento, los límites de su autonomía. Luis Fuenmayor Toro, ex rector de la Universidad Central de Venezuela entre 1988 y 1992, asoma, de entrada, su primera apreciación: “En Venezuela el interés está en el control electoral y no en mejorar la calidad de la educación y la investigación”. 


Médico cirujano, doctor en Filosofía en la Universidad de Cambridge en 1979, ex director de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (1999-2004), Fuenmayor Toro es conocido por su verbo fuerte y polémico, pero también por su lucidez sobre el funcionamiento de la educación superior en el país. Hoy ofrece sus diagnósticos para la agenda futura.

Se denuncia que las universidades están aletargadas, que por sí mismas no lograrán impulsar un cambio. ¿Cómo inspirar una transformación?  


—La transformación de la universidad venezolana dependerá de construir una verdadera universidad. Necesitamos verdaderas universidades y no caricaturas de universidades. Una verdadera universidad produce conocimientos de alto nivel, ayuda al desarrollo del país, al bienestar de la población, a enriquecer el conocimiento mundial y a reducir la brecha con los países desarrollados, a reducir la dependencia científico-tecnológica. El proyecto del gobierno habla de soberanía e independencia pero nunca habla de calidad en la educación, de los posgrados, de la carrera académica, del traslado de conocimiento entre universidades y su vinculación con el sector productivo. Es mentira que el proyecto del gobierno apunte en esa dirección, de lograr el desarrollo del país a través de las universidades.

¿Cómo repensamos, entonces, esta universidad? Muchos denuncian que la Ley de Universidades de 1970 la politizó.


—La Ley de 1970 sencillamente es partidista, fue diseñada para que los grupos o partidos controlaran la institución. En el pasado lo hicieron Acción Democrática y Copei, en el presente lo pretende hacer el PSUV. El problema no es politizarla, sino volverla partidista. Ojala tuviéramos una universidad política, que se embarcara en las discusiones profundas del país, que tuviera una propuesta ante el modelo rentista venezolano, que hemos desarrollado desde hace 90 años y que no nos ha llevado ni nos llevará al desarrollo. La PDVSA de Luis Guisti es la misma de Rafael Ramírez: se limita a vender petróleo. No hay opciones para diversificar este modelo, como el desarrollo petroquímico industrial. La universidad debería estar allí, para decirles a los gobiernos pasados y presentes, a los partidos, que Venezuela tiene que asumir y desarrollar otro modelo. Eso sería una universidad política y no la que vemos, que cae en la politiquería.

Rigoberto Lanz se ha mostrado escéptico… piensa que la universidad no está en condiciones de transformarse a sí mismas.


—La universidad no tiene masa crítica suficiente para liderar un proceso de transformación universitaria en este momento. Y el gobierno no tiene la intención de actuar para lograr una mejor universidad, sino controlarla en función de lo electoral. Eso significa que hoy estamos en una situación muy triste para la universidad venezolana, porque ni las fuerzas internas ni las fuerzas externas están trabajando en función de ellas mismas, sino de su destrucción como reales casas de conocimiento. La investigación se ha reducido enormemente en la universidad, sin embargo, nadie ha salido a protestar enérgicamente, todo se radica en evitar que la controlen para hacer adentro lo que les da la gana. Y el gobierno está interesado en ponerle la mano a la universidad desde lo partidista. El futuro es bastante oscuro.

Nuevas formas de gobierno


  
  Fuenmayor Toro es conocido por su verbo fuerte y polémico
Foto: Cortesía de La Verdad

El voto paritario se ha convertido en la oferta central de un “cambio”. ¿Pasar de democracia representativa a participativa en las universidades implicaría tener una mejor universidad?


—Es un absurdo incorporar a los trabajadores administrativos y a los obreros como parte de la comunidad universitaria. Eso es inconstitucional, porque según la Constitución a la universidad solo pertenecen profesores, estudiantes y egresados. Esa no es una visión clasista. Por ejemplo, en el condominio de mi edificio, el conserje y el personal no forman parte del condominio, son personal auxiliar. En las Fuerzas Armadas, las personas que limpian, las secretarias, los mensajeros no forman parte de las Fuerzas Armadas, es más, los soldados no votan ni participan a la hora de decidir quién será el General de Brigada o de División. Es lógico que sea así en la universidad, porque son sociedades de conocimiento. Los obreros y los empleados no están interesados en la academia ni en el conocimiento, ellos están preocupados -como debe ser- por su sueldo, por su situación socioeconómica. Las jerarquías no se establecen por el voto en la universidad. Nadie vota en asamblea por ascender a la categoría de titular, por votación no se elige a alguien para que se convierta en doctor. En la elección política de un alcalde, gobernador, presidente, sí somos todos iguales, pero si soy médico no voy a discutir cómo tratar a un paciente con alguien que no sepa.

¿Qué ha significado este modelo en otras universidades latinoamericanas?


—En aquellas universidades latinoamericanas donde han implementado el voto paritario, el desastre académico es enorme, porque los estudiantes que, por ejemplo, están interesados en aprobar una materia, han sido capaces de sacar a un profesor exigente y es botado por no considerarlo un “buen profesor”. Recuerdo algunos casos de universidades en Honduras, donde los consejos universitarios tenía igual número de estudiantes y profesores pero el resultado era que había desmejorado enormemente la calidad de la educación.

En el país prevalecen críticas muy severas sobre la elección de las autoridades...  


—Con el tiempo, se ha perdido el mérito como condición fundamental para elegir autoridades y se ha deteriorado el sistema académico. Muchas de las autoridades no hacen investigación, sacan su doctorado en una universidad privada y a la carrera. Se supone que las autoridades universitarias deberían tener los más altos méritos académicos. Debería tener más de 20 años en la institución, ser profesor titular y lo más importante: haber desarrollado una obra escrita acreditada en los estándares académicos mundiales. El poder académico no lo da un grupo de vigilantes alrededor de una autoridad. La universidad es la academia y el respeto, un estudiante no percibe a su tutor como su jefe, sino como un orientador y acepta lo que le dice porque sabe más que él. Eso se debe rescatar. El deterioro comenzó en los gobiernos de Raúl Leoni y Rafael Caldera, quienes quitaron exigencias académicas para la postulación de autoridades.

ComillasComillasEn universidades donde han implementado el voto paritario, el desastre académico es enorme


Estructuras como los consejos de facultad se han convertido en espacios cerrados, ¿cómo los percibe usted?


—Eso pasa porque nuestras universidades se corporizaron. Los partidos y sus herederos -los grupos políticos- son perversos. Estos últimos son peores porque son grupos personales y hasta familiares. La corporización dañó enormemente al cogobierno universitario, por eso una reforma debe evitar este tipo de prácticas. Por ejemplo, hay decanos que se reeligen hasta tres y cuatro veces y eso es posible por los pactos de los grupos de poder. La forma de evitar eso es que funcione el sistema jurídico venezolano, que esté atento a estas prácticas. La universidad debe estar por delante en la corrección de los vicios sociales. Otra de las irregularidades académicas que debemos atacar es que las tesis de grado no se usen también para aspirar a un ascenso en la carrera docente. ¡No es un dos por uno, por Dios!

Si usted dice que no hay masa crítica para enfrentar una transformación, ¿de dónde debe surgir este movimiento para no desaprovechar este momento histórico?


—Este gobierno no está interesado en un cambio real, porque desprecia el conocimiento. Si tuviéramos un gobierno serio, comprometido realmente en lograr una transformación para el bien del país, no me importaría que intervinieran la universidad para convertirla en una institución que asuma el desarrollo y los retos que tenemos en este siglo XXI. Pero la complicidad es grande y recordemos que no se deterioró en estos 12 años, ya la habíamos perdido en el siglo pasado.

¿Cuál es el concepto de autonomía que se debe rescatar?


—El gobierno está preocupado por la “democracia universitaria” y las autoridades por la “autonomía”. La pregunta es: ¿quién se preocupa por la universidad? Lo más importante se les ha olvidado. Una verdadera universidad es una institución productora de conocimientos complejos. La autonomía debe servir para aumentar las exigencias académicas y cerrar los círculos viciosos. Para ello, necesitamos a los mejores profesores, a los mejores estudiantes, a la gente que realmente está comprometida con una universidad de calidad.

Propuesta de un nuevo tipo gobierno


El ex rector Fuenmayor Toro dice que resulta imprescindible plantearse nuevas estructuras de gobierno universitario para el impulso de una efectiva transparencia en el manejo académico y administrativo. Plantea cuatro nuevas figuras: 


Consejo Universitario


Dice que debe ser estrictamente normativo y encargarse de la elaboración de políticas académicas y de supervisión. “No debe ser ejecutivo, no debe tener a los decanos, ni a los vicerrectores. Tendría la representación de la comunidad, de los profesores a dedicación exclusiva, los jubilados en menor representación, de estudiantes de pregrado y los de posgrados. Ellos, junto al rector, deberían aprobar el presupuesto, pero no elaborarlo; aprobar el ascenso de un profesor, pero no establecer los requisitos ni designar el jurado”, asegura. 


Consejo Ejecutivo


En esta figura, dice, estaría el Rector y todo el tren ejecutivo integrado por los decanos, los directores de dependencias de investigación y extensión. Ellos ejecutarán el presupuesto aprobado.


Consejo Contralor


Propone que en esta estructura se incorporen los representantes del Gobierno: del Ministerio de Educación Superior, del ministerio de Finanzas, de la Contraloría General de la República, pero también estudiantes y profesores. “Puede haber representantes de los trabajadores porque ellos viven de la universidad”, dice. En el Consejo Contralor, según su propuesta, se deben revisar transparentemente las licitaciones, la función académica y administrativa de los otros organismos.

Formación de doctores


Propone la creación de un programa de formación masiva de doctores en el país y en el exterior que garantice la producción de conocimientos y eleve la calidad académica de las universidades. 





Última actualización ( 21-01-2011 a las 16:24:03 )
Me gusta


Archivo de noticias
Universidad
Academia
Comunidad
Economía
Salud
Ciencia y tecnología
Deporte
Cultura

Otras secciones
Entrevistas
Encuestas
LUZ Periódico
Especiales LUZ AdN
Boletines LUZ AdN
Informes de gestión
LUZ en los medios
Opinión

 

 


 

 

 

 

LUZ en los medios

 

Conozca más de...

 

 

 

Especiales LUZ AdN

 


  Entrevistas en LUZ AdN

 


 

 

 

 LUZ Periódico

 


 

Teveluz

 

LUZ Web

 

LUZ Radio

^ Subir